Mi parto en agua

La preparación hace la diferencia.
¡Síguenos en Facebook!
¡Síguenos en twitter!

¿Qué es el parto en agua?

El embarazo y el parto son procesos fisiológicos naturales, que tienen que ser vividos y tratados como tales.

El objetivo del parto en agua es precisamente volver a lo natural, aunque bajo la supervisión médica profesional adecuada. Se evita el uso de anestesia o medicamentos, sólo se administrarán si son estrictamente necesarios.

Dar a luz en el agua es muy seguro tanto para la madre como para el bebé, favorece la transición del recién nacido desde el seno materno hacia el mundo exterior y reduce notablemente la necesidad de realizar cesáreas.

Los bebés nacidos en agua nacen tranquilos, tienen mejor desarrollo muscular y son menos irritables.

A la mamá, el agua caliente le sirve para tener más libertad de movimientos y también como un analgésico natural. El calor relaja los músculos del piso pelvico y reduce la producción de adrenalina, hormona que interfiere con el avance de la dilatación. Además contrarresta la fuerza de gravedad y disminuye la estimulación sensorial, aumentando la producción de endorfinas, lo que calma las molestias, hace olvidar el paso del tiempo y permite un parto más corto.

El padre también se beneficia enormemente, ya que es respetado como el otro protagonista de lo que está sucediendo: el nacimiento del hijo de ambos.

¿Cuáles son sus ventajas?

¿Se necesita preparación especial?

El parto en agua requiere de una preparación a través de un curso psicoprofiláctico. En el curso se le enseña a la futura madre a confiar en las habilidades de su cuerpo para entender y participar activamente en el trabajo de parto.

Tanto la madre como su pareja aprenden sobre lo que va a pasar y reciben con entusiasmo un entrenamiento que les brinda técnicas para manejar las molestias de un trabajo de parto. La mujer aprende a responer a las contracciones sintíendose orgullosa de su esfuerzo en el nacimiento de su bebé. 
 

¿Quiénes pueden tener un parto en agua?

¡Todas las mujeres son candidatas a este maravilloso método! Si tú decides vivir esta fabulosa experiencia, nuestros médicos y especialistas te ayudarán a tener un buen embarazo y así prevenir problemas que pudieran desembocar en una cesárea (preclamsia por ejemplo). Además contamos con el apoyo del área de nutrición para prevenir dicha enfermedad o cualquier otra.

En el caso de una mamá con cerclaje, sí se puede llevar a cabo un parto en agua. El cerclaje (pequeña operación que consiste en dar un punto en el cuello del útero para evitar que éste se pueda dilatar durante la gestación), se hace siempre que existe insuficiencia cervical, o sea, una dificultad del cuello uterino para mantenerse cerrado hasta el momento del parto. En estos casos, el cerclaje se retirará en la semana 38 y el nacimiento seguirá su curso natural.

También se puede tener un parto acuático después de una o más cesáreas previas. Muchas de las mamás que buscan esta alternativa son precisamente las que no desean tener otra cesárea.

gallery/mamp12
www.000webhost.com